09 julio, 2016

Reseña: Las tres caras de la luna, de Sally Gardner

Título: Las tres caras de la luna
Título originalMaggot Moon
Autor: Sally Gardner
Editorial: Nube de Tinta
Número de páginas: 206
Año de publicación: 2013

SINOPSIS.


En Patria no se canta, en Patria todo es sombra, en Patria se premia a los delatores y desaparece sin dejar rastro cualquier enemigo. Sus habitantes viven bajo el yugo del opresivo y despiadado régimen dictatorial que controla y dirige cada uno de sus pasos, están acostumbrados a hablar entre susurros, a recelar de los vecinos, a los continuos cortes de luz, y ya ni se asustan cuando oyen el toque de queda.

En Patria, la fantasía es la única vía de escape.

Pero Standish no se rinde, sabe que más allá de las infranqueables y herméticas fronteras de su país tiene que existir otro mundo, un mundo donde la libertad y la verdad no sean solo sueños imposibles sino una maravillosa realidad.

OPINIÓN PERSONAL.


No conocía Las tres caras de la luna de Sally Gardner, pero su portada me llamó muchísimo la atención en cuanto la vi en las estanterías de la biblioteca. Leí su sinopsis y, al parecerme tan interesante, no pude más que cogerlo prestado y empezar a leerlo en cuanto terminé el libro que tenía entre manos en ese momento. 

Hacía mucho tiempo que un libro no me enganchaba tanto como lo ha hecho Las tres caras de la luna de Sally Gardner. Desde un primer momento, quedas sumergido de lleno en la historia que aparece reflejada en sus páginas, y no puedes parar de leer hasta no saber cómo termina. A esto ayuda, sin duda alguna, la brevedad de sus capítulos, que hacen de la novela una lectura ágil y rápida



Al principio me encontraba algo perdido, pues no lograba situarme muy bien en el ambiente en que transcurre la novela y me pareció un poco caótico. Sin embargo, esa sensación dura unas 10 páginas y, a partir de entonces, la intriga va en aumento y la trama consigue atraparte por completo. Además, entre sus páginas se encuentra escondido un mensaje que no dejará indiferente a nadie. He de decir, por otra parte, que el final me ha dejado bastante frío y se resuelve de una manera bastante simple para mi gusto.

La prosa de la novela está muy bien conseguida y el tono empleado por Sally Gardner es el puro reflejo de la personalidad de Standish, aunque es verdad que, en determinados momentos, no concordaba del todo con la perspectiva adoptada. 

En cuanto a los personajes, están bastante bien construidos, aunque en alguna ocasión sus personalidades se difuminan (por decirlo de alguna manera) y actúan de un modo que no te esperarías y que no es del todo coherente. En el caso de Standish, que es el personaje central de la trama y el que nos narra toda la historia, se me ha hecho algo infantil por momentos teniendo en cuenta que se encuentra en la adolescencia (aunque creo recordar que en ningún momento se especifica su edad). A pesar de todo, se trata de personajes con los que consigues empatizar e, incluso, a los que coges algo de cariño. 

Se me ocurrió entonces que el mundo estaba lleno de agujeros, agujeros por los que podías caer y nunca más ser visto. No entendía que hubiera diferencia entre desaparecer y morir. Las dos cosas me parecían lo mismo, las dos dejaban agujeros tras de sí. Agujeros en el corazón. Agujeros en la vida.

En conclusión, Las tres caras de la luna es una novela corta, que atrapa desde el primer momento y con un mensaje que te hará plantearte las cosas desde otra perspectiva y que no te dejará indiferente. 

PUNTUACIÓN.

4/5

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